UN
JARDÍN QUE NOS
CONSUELE
Jardines Lejanos (1904)
Lentamente
Cuando el corazón nos
duele
por causa de una
mujer,
qué dulce es poder
tener
un jardín que nos
consuele!
A veces, una violeta,
en la más larga
avenida,
es buena para la
herida
de un corazón de
poeta.
Es la fragancia, que
envuelve
la pena del corazón,
que hace cantar la
canción
de lo que ya nunca
vuelve...
Brisa triste, brisa en
calma
de mi jardín
florecido,
¿dónde encuentras ese
olvido
que pones sobre mi
alma?
Di, brisa ¿en qué
blanco cielo,
en qué fuentes, en qué
lumbres
recoges tus
mansedumbres
y tus voces de
consuelo?
...Pues que tan triste
frescor
tienes, violeta, y tú,
brisa,
¿a qué quiero la
sonrisa
de sus dos labios en
flor?
Qué dulce es poder
tener
un jardín que nos
consuele,
cuando el corazón nos
duele
por causa de una
mujer¡ |