EL COLOR DE TU ALMA
Ríos que se van (1951-1954)
Mientras que yo te
beso, su rumor
nos da el árbol que
mece al sol el oro
que el sol le da al
huir, fugaz tesoro
del árbol que es el
árbol de mi amor.
No es fulgor, no es
ardor y no es altor
lo que me da de ti lo
que te adoro,
con la luz que se va;
es el oro, el oro,
es el oro hecho
sombra: tu color.
El color de tu alma;
pues tus ojos
se van haciendo ella,
y a medida
que el sol cambia sus
oros por sus rojos
y tú te quedas pálida
y fundida,
sale el oro hecho tú
de tus dos ojos
que son mi paz, mi fe,
mi sol: ¡mi vida! |